lunes, mayo 30, 2005

Tomeo i Donosti

Acabo de fer de jurat al Festival Publicitari de Donosti. En un acte que barreja romanticisme i gasiveria hi vaig anar en tren. No hi havia cap dubte sobre quin llibre endur-me sota el braç per intentar accelerar les 8 hores del trajecte d'anada: Javier Tomeo. En una entrevista de televisió va expressar la seva preferència pel tren i els mitjans de transport de "velocitat humana" respecte de l'avió, que feia desaparèixer el concepte de viatge per convertir-lo en un simple desplaçament, de translocalització trekkie. Després de "El castillo de la carta cifrada" i "La mirada de la muñeca hinchable", vaig agafar "La soledad de los pirómanos". Amb la introspecció irònica en el cap d'un paranoic com a nexe amb les anteriors, aquest llibre ofereix veritables perletes, una de les quals estava vinculada amb la publicitat:
"Casi me da vergüenza decirlo, pero también me gustan algunos anuncios. No soy de esos que siempre están protestando contra la publicidad.
Al fin y al cabo, hoy en día es la publicidad la que manda. Se mete en el coco del más pintado y le dan la vuelta como si fuera un calcetín. La única pega es que algunos anuncios se pasan de rosca. Esa gente de la publicidad no tiene muchos escrúpulos y les importa un rábano saber si lo que te están machacando a todas las horas del día y de la noche es verdad o mentira.
Ahí está otra vez, por ejemplo, esa mujer rubia que pregunta a otra mujer morena si padece hemorroides y se queda tan tranquila, como si le importase un pito lo que pueda responderle la otra.
- ¿Y a ti? -le pregunta a su vez la morena, sin cortarse- ¿También se te escapa la orina?"

No hay comentarios.:

Seguidores